Resineros es un proyecto de investigación entorno a las posibilidades que ofrece la resina de pino como materia prima en combinación con otros materiales, cemento, carbón, serrines, pigmentos, etc. La búsqueda de nuevas texturas guían este proyecto, que tiene como objetivo fomentar la recuperación de grandes masas forestales de pinares como fuente de recursos sostenible.

De la resina de pino se extraen diversos subproductos que se utiliza en múltiples indústrias, como colorante, emulsificante, decapante, etc, formando parte de productos tan diversos como el papel, la goma de mascar, la tinta para impresoras o incluso aplicaciones médicas.

El modo de recolectar la resina de pino, como el corcho, es totalmente artesanal y tradicionalmente ha sido una fuente de riqueza para las poblaciones locales que se especializaban en su explotación. La resina se recolectada con un técnica específica que permite que el árbol pueda seguir siendo productivo hasta 100 años.

Los beneficios de la explotación sostenible del bosque,

  • fijación de la población al territorio con la creación de empleo.
  • vigilancia y fuente de información acerca del estado de los bosque.
  • mantenimiento del bosque para facilitar el acceso a las zonas de pinares, uno de los principales problemas del bosque es la acumulación de maleza y por consiguiente el peligro de incendio en temporadas secas.
  • reintroducción de especies domesticadas que ayudan a las tareas humanas, mas respetuosos con el medioambiente que los vehículo a motor.

Los resultados de este proyecto de investigación se presentan en forma de instalación multisensorial, en la que se invita al usuario a interactuar con la diferentes muestras, en todas ellas se facilita la composición exacta.

La idea básica es estimular el interés de usuarios y profesionales por una materia prima de origen natural, abundante e infrautilizada. Al disponer los resultados en forma de código abierto pretendo la replicación, mejora e implementación por parte del otro.

proyecto desarrollado en Proyecto Algo gracias la beca Utopia126  y con la colaboración químicos Manuel Riesgo.